Ahora toca mudanza, y como no, la decoración de interiores pero que no me alejarán de este lugar de culto, alegría, y sueños mas de 10 días.
Atrás quedan una infinidad de “ñapas” realizadas por mi persona, con gran perjuicio para mis dedos e integridad física pero que gracias a la protección de la virgen del taladro han finalizado todas con éxito.

No prometo fotos porque ni esto es casa y jardín, “ni me gusta presumir”, y porque lógicamente tampoco quiero generar envidias innecesarias ante el alarde de ingenio decorativo que he desplegado en mi casa.
Resumiendo, que vuelvo pronto, y con unas ganas tremendas de...TODO
Sed buen@s, o mejor no mejor sed muuuy mal@s jajaja.
Llaves Allen: IKE... AH! jajaja.


















Prefiero hacerlo antes que aburriros con post tediosos hechos a vuela pluma.
Prometo descansar,cargar pilas,afilar mi pluma,y regresar totalmente renovado.
O eso espero. Se que no me echareis nada nada de menos pero por si acaso,gracias por vuestras visitas,por vuestras huellas y por todo vuestro cariño…Ci vediamo presto.
En “primera linea de playa” no podía faltar el autóctono Custo Dalmau y su original forma de entender un atrapasueños (¿recordais chicas?).Justo al “ladito” Pepe y sus Jeans,otro que se apunta a todos los bombardeos.
Subiendo pasillos escuchamos música en las paredes,y publicidad en movimiento en los banderines que colgaban del techo,que es original no se puede negar.
Pero ahora ya mas en serio lo que si se podia encontrar eran muchas propuestas de esas que solo eligen una minoria que suele decantarse por algo diferente original muy creativo,y que en las macro ferias no suelen estar porque suelen ser los eternos marginados.




Resumiendo,si tienes una pequeña (o gran) tienda,y te gustan las cosas diferentes,con un toque de estilo y un mucho de calor no dejes de visitar la próxima edición de The Brandery…si es que se celebra.
Y no me refiero a las chicas Martini,joe como sois,mas bien a los cocteles que no dejaron de repartir durante todos los dias que duró el evento,de hecho desde entonces cada vez que cierro los ojos veo un vaso ahíto de hielo picado con el interior rebosante de martini rosado.Sí,lo se,una delicia.












